
04 Abr El Arzobispo participa en los actos por el Centenario de la Junta Mayor de la Semana Santa Marinera y preside la Misa en el Puerto Misa este domingo en el Tinglado 2, a las 12 horas
El Arzobispo de Valencia, Mons. Enrique Benavent, preside el domingo, a las 12:00 horas, en el Tinglado 2 del Puerto de València, la Misa especial que se celebra con motivo del Centenario de la Junta Mayor de la Semana Santa Marinera de València.
La ceremonia contará con el acompañamiento musical de la Escuela Coral Pequeños Cantores de València. La organización anima a la participación al tratarse de una celebración especialmente significativa.
Previamente y también con motivo de las celebraciones de la Semana Santa, este viernes el Arzobispo de Valencia asiste, como cada año, al Pregón de la Semana Santa Marinera en la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles, que en este año del Centenario de la Junta Mayor, pronunciará la Alcaldesa de Valencia, María José Catalá.
15 días de celebración de la Semana Santa Marinera
Como explican desde la organización «la Semana Santa Marinera de València es tan singular que los actos se suceden durante quince días, ofreciendo numerosas particularidades: las imágenes en las casas; los Cristos llevados por sus fieles apretándolos contra su pecho; las Dolorosas custodiadas por soldados granaderos; el colorido de los trajes; las músicas unas veces tristes y otras alegres; la pirotecnia que proclama la Resurrección o la gastronomía típica de esos días, confirman la fuerza de la tradición, el compromiso con el legado de los mayores y el sentimiento religioso de los penitentes».
El programa de actos comienza con la retreta que organizan los colectivos pertenecientes a la feligresía de Ntra. Sra. del Rosario, los cuales recorren las calles anunciando el inicio de las procesiones. El resto de los días se suceden las salidas de las distintas cofradías ofreciendo momentos de gran emoción y de gran belleza plástica, como el encuentro de la Dolorosa Coronada y Nuestro Padre Jesús Nazareno en el marco incomparable de las Reales Atarazanas en la noche del Martes Santo.
El atardecer del Jueves Santo, la Visita a los Monumentos reúne a todos los colectivos en una procesión ensordecedora que visita todas las parroquias. La costumbre de visitar las casas que albergan las imágenes, ha contribuido a que esa noche sea conocida como la «Nit de les Capelles».
A la mañana siguiente, Viernes Santo, los Cristos son llevados a la playa, donde se elevará una oración en memoria de los marineros fallecidos, mientras en la orilla, el personaje bíblico representando a la Madre Dolorosa depositará unas flores sobre las olas. Se iniciará con los Vía Crucis y terminará con la procesión del Santo Entierro, en la que participan todos los colectivos con sus tronos-anda engalanados.
Desde la Semana Santa Marinera indican que «terminadas las procesiones que conmemoran la Pasión y Muerte de nuestro Señor Jesucristo, el Sábado de Gloria, durante la jornada, la alegría va inundando el barrio, con actividades en todos los colectivos, y al toque de alba, la Resurrección resuena en todo el Marítimo, porque junto a los fuegos artificiales que iluminan la noche, desde los balcones se lanza a la calle loza y agua, en un ritual que representa la sustitución de lo antiguo por lo nuevo, de la oscuridad por la luz, del mal por el bien».
En la madrugada del Sábado al Domingo, la imagen de Jesús Resucitado recorre las calles en procesión anunciando la resurrección, anticipo del glorioso día que nos aguarda cuando, bien temprano, la Madre se encuentra con su Hijo ya Resucitado, momento que es rubricado por la música, tracas y pétalos de flor. Al mediodía, con el Desfile de Resurrección, en el que el público saluda el paso de las cofradías y de los personajes bíblicos.
Aunque este desfile constituye el colofón público de las celebraciones, afirman que «todavía se puede acudir a la plaza de la Cruz, donde los cofrades de la Hermandad del Santo Sepulcro se enroscan alrededor de su estandarte, para después desenroscarse. Con ello quieren representar que en ese mismo instante ha finalizado de la fiesta y, de nuevo, comienza la del año siguiente».