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sábado 10 de agosto de 2019 
Misas y reparto de panes bendecidos en los cinco monasterios de clarisas en la diócesis para celebrar a su fundadora, Santa Clara de Asís
En Valencia, Gandía, Oliva, Cocentaina y Canals
VALENCIA, 10 AGO. (AVAN).- Los cinco monasterios de las religiosas clarisas en la diócesis de Valencia celebrarán mañana, domingo, con misas en su honor a su fundadora, santa Clara de Asís, con motivo de su festividad litúrgica.

En su monasterio de la Puridad y San Jaime de Valencia, la comunidad de la orden de las Franciscanas Clarisas ha organizado una misa a las 10:30 horas y, una vez finalice, las religiosas repartirán “panes bendecidos a todos los fieles, como es tradición, y también unos dulces”, han indicado desde el propio convento.

Precisamente las Franciscanas Clarisas de este monasterio en Valencia elaboran artesanalmente pastas, dulces y galletas, que venden al público a través del torno del convento de clausura, también durante agosto, “mes en el que preparamos dulces con almendras, rollitos de anís y delicias de Santa Clara”, han señalado.

Por otra parte, los conventos de la misma orden religiosa en las localidades de Gandia, Oliva, Cocentaina y Canals, también acogerán misas solemnes en honor de su fundadora.

En el caso del convento de Gandia, la misa será oficiada por el franciscano Fernando Fuertes, a las 19:30 horas, en la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua que permanece abierta desde hace cuatro años en el monasterio, y contará con la participación de adoradores y fieles.

Además, la orden religiosa de las Clarisas Capuchinas celebrará a santa Clara en el único monasterio que regenta en la diócesis, ubicado en la Avenida Pérez Galdós, 119 de Valencia, que acogerá la eucaristía solemne este domingo, a las 18 horas, oficiada por el franciscano Sebastián López y concelebrada por capuchinos y sacerdotes diocesanos.

La orden de las Clarisas fue fundada en 1212 por santa Clara de Asís, primera mujer a quien la Iglesia aprobó una regla propia, y se estableció en España en 1228, al fundarse el primer monasterio en Pamplona. Fue canonizada por el papa Alejandro IV en el año 1255.