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lunes 17 de junio de 2019 
Un colegio valenciano reúne a niños y ancianos en clases de gimnasia y talleres compartidos para fomentar el cariño a los mayores
Los jubilados, que viven en una residencia contigua, “encantados” con los escolares
VALENCIA, 17 JUN. (AVAN).- Un colegio religioso de la localidad valenciana de Alberic desarrolla desde hace cuatro años una experiencia educativa con el nombre de “Creciendo juntos” en la que reúne a sus escolares con ancianos de una residencia contigua al centro docente en clases de gimnasia, y otras actividades para fomentar en los pequeños el cariño y el respeto a los mayores.

La iniciativa pedagógica se desarrolla en los dos centros, ambos llamados “La Milagrosa” y asistidos por las Hijas de la Caridad bajo la titularidad de la fundación Santo Hospital y Casa de Enseñanza.

Así, en el colegio participan todos los escolares, desde los niños de 3 años en Infantil, que reciben la visita de los mayores de la residencia para que les cuenten cuentos, a los alumnos de Primaria que se desplazan a la residencia para compartir clases de gimnasia con los jubilados o mostrarles en un taller nuevas tecnologías y actividades de estimulación cognitiva.

Son encuentros “mágicos y llenos de vida”

Tanto los mayores como los escolares “se han implicado mucho en el proyecto porque les entusiasma y apasiona”, según coinciden en destacar el director pedagógico del centro, Juan Gutiérrez, y la directora de la residencia, Paloma Jorques.

Los escolares acuden por grupos a la residencia y con el apoyo de las trabajadoras y de la psicóloga del centro, realizan distintas actividades para los mayores. Cuando los jubilados ven a los alumnos “les cambia la cara, sonríen, no pueden disimular la alegría, son encuentros mágicos y llenos de vida, y al ver las miradas ilusionadas de los abuelos y los críos te das cuenta que lo único que les diferencia son las arrugas”, según los directores de ambos centros.

En cada visita, que dura una hora, unos y otros comparten historias y anécdotas. Cuando termina cada encuentro “todos se despiden con ternura, los chavales les tratan con mucho cariño, como si fueran sus propios abuelos, y vivimos momentos preciosos como una vez que los ancianos cantaron a coro la famosa canción que dice ´algo se muere en el alma cuando un amigo se va`”, añaden.

Esta experiencia pedagógica del colegio y la residencia comenzó hace cuatro años, “con actividades puntuales para que los estudiantes conocieran la realidad de los ancianos, y hoy el programa está integrado en la vida normal del colegio y sirve de refuerzo del currículo que se da en las aulas”, han explicado.

Un vínculo entre ancianos y niños “que va más allá del colegio”

El programa “crea un vínculo entre ancianos y niños que muchas veces va más allá del colegio” ya que muchos alumnos, cuando se van del colegio al terminar Primaria, siguen vinculados a la residencia, van a visitar a los mayores e, incluso, se hacen voluntarios de ella”, precisan los directores.

La visita de los niños “es uno de los mejores momentos de la semana, nos dan mucha alegría, nos gusta que nos pregunten cosas, que sientan curiosidad por nuestra vida, y hablar con ellos y que nos enseñen novedades”, han explicado los residentes Francisca Pérez -la abuela Paquita, para ellos- y Andrés Santos.

Además de las visitas quincenales a la residencia, alumnos y mayores comparten actividades extraordinarias como el Día del Mayor, el día de la Paz, las Fallas o la Navidad, y celebraciones y acciones organizadas por el departamento de Pastoral.

El programa “Creciendo juntos” ha recibido diversos de premios de ámbito nacional como son el de “Grandes profes, grandes iniciativas” de la fundación Atresmedia en 2018; el de la Red Solidaria Bankia 2018; y el “Premio de Innovación Educativa” 2019.

(Fotografías: Alberto Sáiz)